Madrid, 19 de diciembre de 2006

 

Estimado Sr. :

En mayo de 2007, todos nosotros tendremos la oportunidad de elegir a nuestros representantes, tanto en los diferentes ayuntamientos como en la comunidad autónoma. Es nuestro deseo que las diferentes opciones políticas respondan adecuadamente a los serios problemas que padecemos en materia de movilidad y deterioro medioambiental. Pedalibre, como asociación comprometida con una movilidad sostenible y por la recuperación de un entorno más natural, saludable y menos agresivo, quiere expresar su honda preocupación por la falta de un compromiso serio que alivie la presente situación.

El calentamiento de nuestro planeta, consecuencia de una mayor emisión de gases de efecto invernadero, es ya una realidad incuestionable. Si no se frena este proceso, las estimaciones divulgadas recientemente por el gobierno británico, basadas en la pérdida de fertilidad de la tierra, la anegación de importantes zonas por el aumento del nivel del mar, la intensificación de los fenómenos extremos y el incremento de enfermedades por la disminución del agua dulce, la contaminación y el calor, auguran una reducción de hasta un 20% de la economía mundial .

En este panorama mundial, ¿qué hacemos en España? Pues nos permitimos frivolizar con esta cuestión y aumentamos la emisión de gases de efecto invernadero un 52% , pese a que el modesto protocolo de Kioto nos permitía exclusivamente limitar el aumento a un 15% sobre las de 1990. Sobran los comentarios.

En Madrid, son los vehículos de motor los máximos responsables de estas emisiones y, en especial, el uso del coche privado. Según una reciente encuesta de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, se confirma lo que desde hacía algún tiempo se venía observando: cada día, los madrileños se mueven más y lo hacen más en su coche que en transporte público .

Pese a este análisis, por todos compartido, las infraestructuras destinadas al coche siguen copando una de las partes más importantes del presupuesto público con el argumento, en muchos casos perverso, de aumentar la seguridad vial cuando realmente lo que se consigue es que aumente el número de automóviles, su uso y su velocidad, además de la transformación de amplios espacios, deteriorando la calidad del aire y, en una gran parte, nuestro patrimonio natural.

Es paradójico comprobar el modo de actuar de las diferentes administraciones sanitarias en materia de salud pública, según el origen de las enfermedades. Ante una epidemia convencional se actúa tanto tratando a los pacientes como intentando aislar el virus o al agente que la provoca. En el caso de la contaminación, se actúa a favor de los pacientes, pero nunca en contra de las partículas contaminantes . Y no es precisamente porque no se conozcan sus efectos perjudiciales: bronquitis crónica, asma, aumento de las complicaciones cardiacas y pulmonares, irritación de ojos y vías respiratorias, etc.

Capítulo aparte merece el aumento de atropellos. En la ciudad de Madrid, según datos que hizo públicos el PSOE, en 2005 se produjeron 1.889 atropellos (un 16% más que en 2004) dejando 1.975 heridos y 28 muertos. No se puede vivir en un constante estado de alarma por si nos atropellan.

Con todo esto, no es nuestra intención demonizar nada ni dar nada por perdido. Creemos firmemente en la capacidad humana de transformar la realidad , la historia ha dado sobradas pruebas de ello. Y es con este ánimo con el que instamos a los diferentes grupos políticos a afrontar la situación con valentía, capacidad de comunicación y responsabilidad en mirar más allá de los cuatro años que dura una legislatura.

Nuestra Asociación lleva trabajando largamente en la promoción del uso de la bicicleta como una forma de desplazamiento eficaz, ecológica, saludable y no agresiva. Todos los expertos en movilidad consideran este vehículo como el más eficiente para distancias urbanas, considerando su facilidad de manejo, rapidez, nulas emisiones contaminantes y mínimo espacio requerido. La combinación bicicleta-transporte público se erige como una de las soluciones más sólidas para resolver las medias y largas distancias.

En nuestra ciudad la congestión y la alta ocupación de sus calles por automóviles dificultan enormemente la fluidez del tráfico . El mismo número de personas que entran en un autobús configuran un atasco si cada una de ellas fuera en un automóvil. Si ya es injusto que pocas personas dificulten el normal desenvolvimiento de una mayoría que usan el transporte público, lo que es ya descorazonador y especialmente doloroso es ver cómo los vehículos de emergencia quedan afectados por esta causa en su tiempo de reacción.

Son muchos los palos que han de tocarse para racionalizar la movilidad en nuestra ciudad pero estamos seguros que uno de ellos pasa por la promoción de la bicicleta, en el sentido más amplio: campañas de concienciación, infraestructuras ciclistas cuando proceda pero, sobretodo, eliminar el peligro de los coches , limitando su uso y, por supuesto, su velocidad, diseñando la vía para que físicamente no pueda sobrepasarse la máxima recomendada. En definitiva, proponemos generar un sistema de movilidad basado en  desplazamientos a pie, en bici y en transporte público.

Quien usa cotidianamente la bicicleta para desplazarse merece el prestigio social del que ahora carece. Ahorra a la atmósfera una cantidad muy considerable de CO2 a lo largo de todos los días, aprovecha al máximo el escaso espacio común disponible, en especial en la almendra central de nuestra ciudad, disminuye la contaminación acústica, reduce el riesgo de atropello y sus lesiones y propicia la practica de un ejercicio físico moderado. Todo ello ventajas, a todas luces, necesarias y positivas para toda la población.

Es por ello por lo que instamos a su partido político a incluir en su programa electoral las medidas necesarias para su promoción ofreciéndonos para todo aquello que estimen oportuno.

Atentamente,

Iñaki Díaz de Etura

EL PRESIDENTE DE PEDALIBRE