MOVIMIENTO PROVO · 17.05.07 por Editorial
(Schimmelpenninck, germen de los proyectos de bicicletas comunitarias)

Érase una vez en Ámsterdam años 60 unos hippies muy burlones que luchaban contra la rancia burguesía ridiculizando sus costumbres y sus estructuras sociales. Realizaban campañas de burla contra temas varios: legalización de drogas, contaminación, igualdad, movilidad (de candente actualidad ya por los 60).
Alarmaban a la población difundiendo falsas noticias que propagaban a través los medios de comunicación y realizaban happenings en plena calle. Por esta actitud tan sarcástica y burlona, estos hippies recibieron el nombre de provos (del holandés, provoceren)
Los provos provocaban (valga la redundancia) al sistema mediante una genial combinación de humor absurdo y agresividad “no-violenta” de inspiración gandhista.
Wikipedia dixit.
El ideario Provo era una mezcla de anarquismo y dadaísmo. Es decir, abolición de la autoridad y de la jerarquía en todos los contextos: políticos, sociales, artísticos…
(Aviso a lectores impacientes por ver bicis: ver apartado Planes Blancos)
Los provos se insipiraban en el ‘El derecho a la pereza’ de Paul Lafargue, yerno de Karl Marx. Casualmente Lafargue exalta la pereza española en su libro:
‘Cuando, en nuestra civilizada Europa, se quiere reencontrar una huella de la belleza nativa del hombre, es necesario el ir a buscar en las naciones done los prejuicios económicos no han arrancado todavía el odio al trabajo.
España, que, ¡desgraciadamente!, degenera, puede todavía jactarse de poseer menos fábricas, prisiones y cuarteles que nosotros; pero el artista disfruta admirando al audaz andaluz, moreno como las castañas, derecho y flexible como una varilla de acero; y el corazón del hombre se estremece escuchando al mendigo, soberbiamente cubierto con su “capa” agujereada, tratar de “amigo” a los duques de Osuna. Para el español, en el que el animal primitivo no está atrofiado, el trabajo es la peor de las esclavitudes.’
Paul Lafargue. Refutación del derecho al trabajo de 1848.
Otra fuente de inspiración del movimiento provo fue Herbert Marcuse, respecto a ‘la ruptura con los moldes represivos de la cultura burguesa’.
ORGANIZACIÓN
Como todo movimiento no organizado, los provos tenían sus cabecillas. Uno de ellos fue un antiguo limpiacristales reconvertido a clown llamado Robert Jasper Grootveld. Abajo aparece fotografiado en 1961, en plena acción callejera:

Grootveld montó en su casa lo que decía ser un templo anti-tabaco financiado por un restaurante afín y se presentaba ante sus ‘cortesanos’ como el mago del humo (‘Rookmagiër’). En su ideario, la marihuana debería desplazar al tabaco. Era tal la oposición al capitalismo tabaquista que para ridiculizar la idea misma de hacer humo, se colocaba un cigarrillo en cada uno de los orificios de su cuerpo (en todos) y los fumaba todos simultáneamente.

Cansado de la poca repercusión que tenía en los medios de comunicación su mensaje anti-tabaco, roció su casa de gasolina y ante el estupor de sus seguidores prendió fuego al templo (o sea, a su casa), que en pocos minutos fue pasto de las llamas.
Después de este incendio, comenzó a reunirse con sus seguidores en una pequeña placita, al comienzo de la calle Spui de Ámsterdam. ¿Por qué este lugar? Al parecer existía (¿existe?) una pequeña figura de bronce donada por una empresa tabaquera a la ciudad.
En esta plaza tenían lugar sus performances de los sábados por la noche, tal como se narra en este fragmento de este artículo de un frustrado torero:
‘Las cuadrillas que se adiestraban en la plazuela del Spui de Amsterdam, los sábados en la noche, ahí por el 1963 y 64, no lidiaban vacas machas de cuernos afeitados, sino coches, las verdaderas vacas sagradas de la civilización industrial. Los banderilleros las ridiculizaban con panfletos que distribuían en las calles. Los picadores dañaban sus entrañas al echar una papa cruda en el escape de las que invadían el espacio peatonal. Los diestros, Roel, Luud, Constant, Jasper, usando la pluma como un estoque, escribían libros y artículos en los que explicaban los principios de la asociación libre y mostraban cómo la civilización automóvil zapa las bases mismas de la autonomía. Sus maestros eran los grandes libertarios del pasado, Domela Nieuwenhuis, Pannekoeken, Bart de Ligt, el amigo de Gandhi.’
(http://habitat.aq.upm.es/boletin/n28/aezap.html)
Sus correrías acabaron y ellos pasaron de ser toreros a ser toreados:
Pero en el coso del Spui, en Amsterdam, en 1964, ya se habían invertido peligrosamente los papeles de diestros y de toros. De toreadores de coches nos transformamos pronto en caza de los maréchaussées.
Otro de los cabecillas de este movimiento fue un universitario introvertido llamado Roel Van Duyn, que en uno de estos happenings distribuyó miles de volantes en los que se explicaban las estrategias a seguir respecto los temas de protesta. Esta especie de xerocracia derivó en lo que se dieron en llamar Los Planes Blancos.
LOS PLANES BLANCOSLos planes blancos (White Plans) fueron una serie de propuestas o campañas lanzadas por los provos como plan de acción frente a determinados problemas. Cronológicamente, estos fueron:
·White Bicycle Plan – August, 1964
·White Chimney Plan – January, 1966
·White Chicken Plan – March, 1966
·White Wives Plan – April, 1966
·White Housing Plan – May, 1966
·White Corpse Plan – January, 1967
Indagando en los fundamentos de cada uno de estos planes blancos, se encuentran temas de renovada actualidad tales como la especulación, los problemas en la educación, la movilidad, la contaminación, la igualdad entre sexos, etc…
(http://en.wikipedia.org/wiki/White_Plans)
WHITE BICYCLE PLAN
El Plan Blanco de Bicicletas consistía en cerrar el centro de Ámsterdam al tráfico motorizado a la vez que poner 200.000 bicicletas públicas a disposición de los ciudadanos que debería custodiar la policía. Las bicicletas deberían estar en la calle sin ningún tipo de candado para así asegurar la disponibilidad de estas. Para iniciar esta campaña de manera proactiva los provos pintaron 50 bicis de blanco y las dejaron a disposición de los ciudadanos en las calles de Ámsterdam. La policía inmediatamente las confiscó, esgrimiendo que era una invitación al robo puesto que no podían dejarse libremente en la calle sin algún dispositivo antirrobo. Los provos consiguieron recuperar algunas de estas bicis, a las que incorporaron una especie de candado cuya combinación aparecía pintada sobre la propia bicicleta.

Esta propuesta iba encaminada a implantar un sistema de movilidad sostenible y al mismo tiempo a mejorar la salud de los ciudadanos reduciendo la polución debida a los vehículos motorizados.
Fue un ingeniero industrial llamado Luud Schimmelpenninck quien encabezó esta campaña.
‘La bicicleta blanca simboliza la simplicidad y la vida saludable frente a la ostentación y a la inmundicia del automóvil autoritario’.
(Presentación del white bike plan)
Los provos colapsaron el tráfico circulando con sus blancas bicicletas por las calles de su ciudad. También enfatizaban sus acciones de protesta circulando en sentido contrario al estipulado por las ordenanzas, deteniendo sus blancas monturas en medio de la calzada e incluso arrojando sus propias bicicletas contra los desprevenidos automovilistas.
En 1967 Schimmelpenninck fue elegido miembro del consejo municipal. Fue incapaz de lograr un apoyo político suficiente para desarrollar el programa de bicicletas comunitarias y el proyecto murió victima del vandalismo y de los robos. No obstante, este proyecto supuso a la larga el germen de los programas de bicicletas comunitarias que se han desarrollado y se desarrollan en la actualidad en diversas ciudades.
SCHIMMELPENNINCK: TESÓN Y MOVILIDAD SOSTENIBLE.
Schimmelpenninck, tras el fracaso del plan blanco de bicicletas, propuso una nueva idea para la movilidad denominada Witkar. Los Witkar eran unos pequeños coches eléctricos biplaza compartidos por un grupo de usuarios subscritos a este servicio. Los Witkar (proviene de white cars) comenzaron a dar servicio el 24 de Mayo de 1968 y aunque de nuevo no tuvo apoyos políticos para desplegarlo de forma masiva, permanecieron en funcionamiento hasta 1986, con casi 4500 socios al fin del proyecto.

Algunos datos sobre estos curiosos vehículos:
El witkar era propiedad de la Fundación Witkar. Tenía un motor eléctrico de 24 voltios y pesaba 400kg, con una velocidad máxima de 30 Kms/h y su autonomía era de aproximadamente 6 Kms o media hora de funcionamiento. La batería se recargaba en la estación en aproximadamente 7 minutos.
Estaba disponible 24 horas al día y era necesario permiso de conducir para su uso.
Nuevamente en 1999 Schimmelpennink volvió a la carga con un nuevo proyecto de bicicletas comunitarias en colaboración con la GVB (Compañía de transportes de Ámsterdam). El plan preveía el desplazamiento en bicicleta entre 5 estaciones o depósitos de bicicletas inicialmente. Se pretendía extender hasta llegar a los 250 puntos de préstamo (depos). Igual que en el plan original, estas bicicletas tampoco disponían de candado, aunque no se permitía dejarlas en cualquier lado.
A la izquierda se pueden contemplar las bicicletas de este nuevo plan.

Destacar las enormes ruedas, la resistencia probada antivándalos del cuadro, y la iluminación frontal y trasera. Obviamente sin cambios. Todo esto con objeto de que fueran lo suficientemente robustas para que no necesitaran mantenimiento
La aspiración era la de incorporar 4500 bicicletas distribuidas por toda la ciudad en 250 puntos. El sistema de aparcabicis el que se puede ver en las imágenes de abajo:
Es decir, junto a cada aparcabicis existía un sistema lector para validar la tarjeta con chip.
Debido a problemas hardware y software y a que no eran completamente resistentes al agua aparecieron disfunciones en el sistema que llevaron de nuevo un proyecto de bicicletas comunitarias a morder el polvo
En http://www.depo.nl/en/index.html se pueden ver los detalles del proyecto.
En la imagen vemos a Schimmelpennink montado en una de las bicicletas diseñadas para este proyecto. Se puede decir que ninguno de estos proyectos tuvo el éxito esperado. Pero también se puede decir que su tesón en la lucha por una política de movilidad sostenible ha contagiado a sus conciudadanos en la búsqueda de un modelo de transporte más racional y equilibrado en el que la bicicleta está jugando un papel muy importante.

megustan ber los comenytario para estar bigente en los circuitos
— gabo Jun 28, 11:01 AM #