Carlos Poblete, de la ONG Cíclope-Bicicletas Solidarias · 18.10.06 por Josu
“Nuestro modelo de movilidad y consumo tiene graves consecuencias en los países en vías de desarrollo”

Carlos Poblete es el responsable de Cíclope-Bicicletas Solidarias, una ONG madrileña ubicada en Leganés dedicada a la recogida de bicicletas y material ciclista destinados a proyectos solidarios en países en vías de desarrollo
En la parte del mundo en la que nos toca vivir la bicicleta llena un espacio de usos muy distintos de los que cubre en el otro mundo…el mundo en vías de desarrollo.
Mientras el mundo desarrollado va generando problemas ambientales y de necesidad de espacio, la bicicleta aparece como una de las pequeñas posibles soluciones que a trancas y barrancas intenta abrirse paso en lo que a movilidad urbana se refiere. Bien sabido es el uso deportivo o de paseo al que está hoy en día orientada la bicicleta. No se concibe otro fin ya que hay bastantes estigmas sociales para un uso de movilidad sostenible en las ciudades, sobre todo en las españolas. El hecho de haber superado cierto nivel de vida nos ha llegado a convencer de que la bicicleta es un juego para los niños o un divertimento para los adultos. Para los demás fines ya tenemos el vehículo motor.
Pero hay otra realidad en países en vías de desarrollo como Cuba, gran parte de Latinoamérica y África, ciertos países asiáticos, e incluso Oriente Medio, de donde recibimos la mayoría del petróleo mundial que consumimos y que paradójicamente, por diferentes motivos, no prosperan como sería de esperar. En todos estos países la movilidad es un lujo al alcance de unos pocos. El simple hecho de disponer de una bicicleta o tan sólo un animal de carga es la línea que separa el hambre de la esperanza. El uso que se le aplica a la bicicleta rompe con todos los prejuicios creados en el primer mundo. Es su medio de subsistencia, es su vehículo de carga y transporte. Es su vida en definitiva.
C.: ¿Qué es Cíclope y quiénes lo forman?
Cíclope, Bicicletas para el Desarrollo es una organización de ciclistas urbanos de la zona sur de Madrid, si bien la sede se ubica en Leganés. Cíclope recoge la iniciativa de distintos ciclistas urbanos que provenimos de diversas experiencias asociativas en torno a la bici, desde hacía ya un largo tiempo, y que al final decidimos unir nuestras fuerzas. Con nuestras actividades pretendemos rescatar del olvido a la bicicleta como medio de transporte en nuestras ciudades, y a la vez ser capaces de mostrarla como elemento de cooperación al desarrollo en los países del sur. Lo formamos ciclistas urbanos de la zona sur (Leganés principalmente), pero también de las ciudades circundantes y los distritos sur de la capital.
C.: ¿De quien partió la idea de Bicis Solidarias y que motivaciones había?
El núcleo central de los promotores de Cíclope formaba parte de la Asociación Haydée Santamaría, desde la que realizábamos distintos tipos de proyectos sociales y de cooperación. Un buen día decidimos dar salida a nuestra interminable inquietud hacia la bicicleta como medio de transporte y planteamos el proyecto Bicicletas Solidarias, como forma de comenzar. Así comenzamos a realizar campañas de recogida de bicicletas para su reciclaje o arreglo y envío a las zonas donde teníamos proyectos, eso sí, sin descuidar la reivindicación en nuestras ciudades con otro tipo de iniciativas. Pasados un par de años decidimos constituir Cíclope, Bicicletas para el Desarrollo.
C.: ¿Cómo funciona esta idea de la recogida de bicicletas, en rasgos generales, y a quiénes podríais involucrar?
Bicicletas Solidarias funciona de manera muy sencilla, realizamos campañas callejeras de recogida de bicicletas, unas veces en lugares fijos y otras ambulantes, en las que cualquier persona que quiera donar una bicicleta, sea del tipo que sea y nueva o usada, nos las haga llegar. Las bicicletas son revisadas y/o reparadas y en algunos casos adaptadas para las necesidades de los proyectos de cooperación donde irán destinadas (por ejemplo, realizar trasportines y pequeños habitáculos o cajas para carga, o equiparlas para ciudad o montaña según el lugar, para bicimensajería, ciclotaxi, etc). Las campañas se acompañan de actividades complementarias de sensibilización y difusión de la bicicleta, para que la gente se anime a cogerla en sus desplazamientos. Por otra parte y sobre todo últimamente, también estamos involucrando no sólo individualmente a cualquier vecino, sino también a empresas e instituciones públicas para enviar o comprar allá en el destino, bicicletas nuevas para los proyectos.
C.: ¿Qué realidad se descubre trabajando para países en vías de desarrollo?
Sobre todo la enorme desigualdad y el despilfarro de recursos que tenemos en los países industrializados y el impacto sobre las poblaciones de allá que nuestro modelo de movilidad y de consumo tienen sobre ellos. En los países del sur la bicicleta es sin duda un medio de transporte, ni se lo plantean, no hay discusión. Te muestran de la mejor manera posible la versatilidad de la bicicleta. Es barata, sencilla y muy útil. Aunque los gobiernos en empeñan en imitar el desarrollismo de occidente, los escasos recursos y el sentido común les ponen en su sitio. Así los ciudadanos del sur muestran la bicicleta como alternativa real y asequible para su movilidad.
C.: ¿Qué función realiza la bicicleta en estos países?
En primer lugar se constituye como elemento de movilidad para las familias. Si tenemos en cuenta la falta de infraestructuras para el transporte de estos países, lo barato de su adquisición y mantenimiento, y su versatilidad para todos los lugares, contribuye a que las familias tengan un vehículo propio, que pueden utilizar puerta a puerta, disminuyendo sus tiempos de desplazamientos, y sobre todo ahorrando gastos familiares para movilidad.
Por otro lado contribuye a la creación de empleo y a la dinamización de la economía local a través de otros usos como ciclotaxis, ciclomensajería o bicirreparto o como vehículo para empleados públicos como profesores, médicos, etc. Eso entre otras muchas cosas. Pero sin duda, la bicicleta es también un elemento de desarrollo.
C.: ¿Como podríamos desde Pedalibre y la revista Ciclopedia contribuir a la tarea que realiza Cíclope?
Con esta entrevista ya de momento se contribuye a difundir nuestros proyectos, así que de alguna manera contribuís a ayudarnos. De todos modos, Cíclope siempre ha tenido y tiene, desde su inicio, mucha relación y contacto con Pedalibre, ya sea de manera directa o través de CONBICI, de forma que cada vez que hemos realizado alguna iniciativa nos habéis ayudado con vuestra presencia y con la difusión. No obstante, cualquier socio de Pedalibre que tenga inquietudes acerca de nuestro proyecto, tiene gracias a vosotros la respuesta y el contacto adecuados. Se me ocurre que algún día podemos realizar una campaña juntos, no estaría nada mal.
Por cierto, de los socios y entorno de Pedalibre recibimos un número considerable de donaciones de bicicletas y repuestos, y está entrevista ayuda a conocer otra faceta más de la bicicleta, la Cooperación al Desarrollo.
C.: ¿En que países interviene esta ONG y que interrelación tiene con otras ONG?
En la actualidad tenemos proyectos en Cuba, gestionando Parques Escolares de Bicicletas Comunitarias en la periferia de La Habana. También apoyamos al Club Cicloturista Comandante Che Guevara, con sus iniciativas de cicloturismo ecológico. En Nicaragua vamos en breve a crear un Parque Comunitario, pero en esta ocasión dirigido a todos los vecinos de las comunidades rurales periféricas con más dificultades de movilidad en la ciudad de Somoto, en el Departamento de Madriz , fronterizo con Honduras.
También apoyamos en la medida de los posible al Ciclo Center de Phom Phen, en Camboya, donde se ocupan de apoyar a los conductores de Cyclos (bicitaxi).Y por último hemos realizado envíos puntuales al Sahara Occidental y a Camerún.
En cuanto al contacto y la relación con otras organizaciones, Cíclope siempre está abierto a cualquier colaboración, de hecho la realización de envíos puntuales en ocasiones se han realizado a petición o colaboración con otras organizaciones, sean ONG o no. Es más, uno de los objetivos de Bicicletas Solidarias es también servir de recurso para otras organizaciones que tengan previsto realizar envíos de bicis o proyectos con bicicletas de cualquier tipo.
C.: ¿Qué planes desearíais que se cumpliesen ya de cara a este próximo año en el que ya entraremos?
Terminar los proyectos iniciados y poder realizar algún proyecto el año próximo en Palestina. Aunque nos conformamos con seguir trabajando modestamente según nuestros criterios, y poder seguir contando con la ayuda y donaciones que hasta ahora hemos tenido.
C.: ¿Cómo se podría contactar con vosotros?
En breve tendremos nuestra página web, pero hasta entonces se puede contactar con nosotros en el correo electrónico: asociacionciclope@yahoo.es y en el teléfono: 625 23 69 38. Podéis llamarnos o escribirnos para cualquier consulta, donación individual, sugerencias o propuesta que tengáis.

El Programa Ecoescuelas no se acaba en el centro escolar · 12.07.06 por Editorial
Jesús Navalón es padre de un alumno de la Ecoescuela Gredos San Diego (Madrid) y miembro de la Asociación de Cicloturismo Pedalibre, implicado en el Programa Ecoescuelas, y con especial sensibilidad al tema de la Movilidad Sostenible y el Cambio Climático.
Pregunta: En su opinión, ¿cuál es la gravedad del cambio climático?
La mayoría de la gente hoy en día está acostumbrada a analizar las cosas en el muy corto plazo sin prestar mucha atención a lo que ha sucedido en el pasado, ni preocuparse demasiado por la huella que vamos dejando para nuestra vida futura y en la de las generaciones que nos sucedan. La culpa de esta cortedad de óptica global que caracteriza nuestra sociedad está muy repartida, desde los ejemplarizantes políticos que no ven más allá de los 4 años de legislatura, pasando por los ejemplarizantes representantes del cuarto poder, prensa y televisión, que nos van presentando temas que se convierten en “caducos” al día siguiente, etc.
Hablar de gravedad de cambio climático en el escenario descrito anteriormente produce normalmente en el interlocutor una cierta sonrisa complaciente, que espera recibir alguna prueba concluyente de la misma, puesta encima de la mesa.
A mi forma de ver, para que esas pruebas sean consideradas como concluyentes para la mayoría de la gente tendrán que pasar probablemente unas décadas, aunque los científicos nos van mostrando cada vez más evidencias de la incipiente gravedad del tema, y las noticias de aumentos de los desastres naturales en el mundo nos deberían ir poniendo sobre aviso de que la acción humana está empezando a hacer efecto sobre el clima mundial. Para mí, estas evidencias son lo suficientemente preocupantes para ponerse “manos a la obra” para intentar frenar esta peligrosa tendencia que puede traer consecuencias graves en el mundo de las generaciones venideras. Y lo que me parece realmente grave en el presente es que cada nueva generación que va llegando a la mayoría de edad en ciudades como Madrid se “monta en el mismo carro” (el carro motorizado en el tema de la movilidad y el carro del despilfarro insolidario en el caso de la energía, el agua y los desechos de usar y tirar) y le da un nuevo impulso, una nueva vuelta a la tuerca a esta tendencia que nos lleva irremisiblemente a un callejón sin salida.
P. ¿Qué considera que se puede aportar en la reacción ante el cambio climático desde los centros
escolares?
En primer lugar, los centros escolares son los lugares ideales donde se pueden reforzar las actitudes positivas de las nuevas generaciones en relación con el cambio climático que lleven a adoptar un comportamiento idóneo inmediato en la interacción con el entorno cercano de la escuela, para luego ampliar el radio de acción a la casa, al barrio, etc. Este reforzamiento de actitudes en la etapa escolar llevará con toda probabilidad a que cuando sean adultos, muchos de ellos hayan adquirido unos hábitos consolidados más respetuosos con el medio ambiente en sus actuaciones y una capacidad crítica con los comportamientos inadecuados.
En segundo lugar, la acción ejemplarizante de los habitantes más pequeños de nuestras ciudades podría servir de revulsivo en las actuaciones cotidianas primero de los padres, y después el resto de personas adultas en contacto con los niños.
P. ¿Y desde los hogares? ¿Qué le podría decir a las familias relacionadas con el Programa Ecoescuelas de
cara a afrontar colectivamente el cambio climático?
Les diría que observen los nuevos hábitos de sus hijos que están en las ecoescuelas, y que no los consideren como actividades docentes que se acaban en el ámbito de la escuela. En cuanto al tema de movilidad sostenible también les diría que piensen en este problema de matemáticas en el que estamos implicados cada uno de nosotros y lo resuelvan con sus hijos: una tonelada de CO2 emitida por la acción humana necesita la plantación de 10 árboles y la actuación fotosíntetica de los mismos durante 20 años actuando de sumidero del sobrante de CO2. ¿Cuantos árboles necesito para hacer desaparecer mi huella de CO2 si recorro X Km cada año con mi coche teniendo en cuenta que por cada 1.000 km se producen 0,2 Toneladas de CO2? Hagan los cálculos y se sorprenderán.
P. Por favor, destaca alguna de las actividades que se han desarrollado hasta el momento en el proyecto
en que participa, como forma de inspirar y alentar en este reto colectivo.
El día 5 de junio de 2005, día del Medio Ambiente, se organizó en colaboración con la Concejalía de Medio Ambiente del ayuntamiento de Madrid “UN MADRID EN BICI”, realizando un paseo desde la Dehesa de la Villa hasta la plaza de Cibeles en el que participaron miles de personas que realizaron el paseo sin ningún problema entre el tráfico motorizado de Madrid. En la misma línea de actuación, organizamos un paseo mensual en bicicleta partiendo de la plaza de Cibeles.
Por otro lado, algunas campañas de recogida de firmas se ha conseguido el permiso de entrada de bicicletas en el metro los fines de semana, y la construcción de un carril-bici desde el Retiro hasta el Anillo Verde Ciclista a través de la cuña de O’Donnell, como ejemplos dignos de mención.
P. Confiamos en el esfuerzo de todos, ¿cuáles cree que son los siguientes pasos que podemos dar desde el
ámbito individual hasta el nivel político?
La subida del precio de petróleo que está siendo un día sí y otro también noticia en estos últimos días, nos recuerda que la obtención de la energía que se necesita para la realización de nuestras actividades cotidianas tiene un precio muy alto (y cada vez más) desde todos los puntos de vista y que, probablemente, se están acabando los días en que la factura energética nos resulte tan “barata” como para poder permitirnos el lujo de “malgastar” la energía en interminables atascos de tráfico circulatorio o en farolas que se iluminan a la luz del día o en bombillas que no iluminan a nadie en casa, por ejemplo.
Todo esto nos debería hacer reflexionar sobre nuestra forma de vida en la actualidad para empezar a buscar medidas individuales y colectivas que nos permitan asegurar un mundo más habitable. Me gustaría destacar que en el colegio Gredos San Diego Moratalaz se está contemplando la posibilidad de afrontar un proyecto muy interesante de Movilidad Sostenible en el que se permitiría acudir al colegio a los alumnos y profesores en bicicleta aprovechando la cercanía de dicho colegio al Anillo Verde Ciclista y otros carriles bici que el ayuntamiento está construyendo en la zona.
Extracto de la entrevista aparecida en el Boletín Ecoescuelas, marzo- abril 2005

“Me la compré para no sudar” · 11.04.06 por Ángel Postigo
Alfonso Cabada Sanz
Informático

Acostumbrado a que lo paren por la calle para preguntarle por su bicicleta eléctrica, Alfonso asume con naturalidad el papel de entrevistado. Entre los muchos encuentros que su Ecobike le ha facilitado con peatones, ciclistas, motoristas y conductores, está el de un agente de movilidad con inquietudes que le hizo fotos para unos cursos sobre movilidad urbana. Durante la charla en un café, sus brazos se agitan al ritmo de sus palabras en gesto rápidos que apoyan sus opiniones.
- Ciclopedia: Muchos ciclistas urbanos han vivido una experiencia clave en otras ciudades o países que desencadena su decisión de servirse de la bici. ¿Cuál es tu caso?
– Yo empecé a moverme por Oviedo con una bici de montaña en 1989. Luego viví cuatro años en Mönster, Alemania, donde el uso de la bicicleta es espectacular, y posterioremente en Lübbecke. Me di cuenta de la dimensión del asunto cuando comprobé que en el primer mes de estancia allí llevaba recorridos 900 km sólo en la ciudad. En los años 95 y 96, al volver a Madrid, seguí utilizando la bicicleta de montaña por aquí.- C.: ¿Cuándo empezaste con la eléctrica?
– El año pasado me acerqué al FestiBike de Tres Cantos. Aunque llevaba en mente comprar un ciclomotor, me ofrecieron esta bici eléctrica por menos de 400 € y me lancé.- C.:¿Cuál es tu trayecto habitual?
– Soy comercial informático y voy a todas partes con ella, dentro de la almendra central de Madrid. Mi trayecto más habitual es de Prosperidad a Plaza de Castilla. Suelo llevar a mi hijo de 7 años al colegio en el sillín trasero. Tardamos unos quince minutos. A él le gusta mucho. Siempre presume de bicicleta delante de sus compañeros.- C.:¿Qué reacciones percibes en los otros padres?
– No sé, no me he fijado. Sólo sé que ellos están atascados en una doble fila horrible cada día, mientras yo llego y dejo al niño en un momento sin ningún problema de aparcamiento.- C.:¿Qué ventajas tiene para ti la bicicleta eléctrica?
– Yo me la compré para no sudar. Si usara una bici normal, llegaría sudado a ver a mis clientes. El resto de ventajas las comparte con cualquier otra bicicleta. ganas tiempo, ahorras dinero, evitas las dobles filas y todo el rollo del aparcamiento, no te tragas atascos y es silenciosa, algo que yo valoro muchísimo. No soporto el ruido.- C.: ¿Inconvenientes?
– El peso, sin duda: pesa 40 kg. (los modelos ligeros salían bastante más caros). Eso hace que sea muy difícil combinarla con el tren. Por otro lado, yo estoy convencido de que también la hace menos apetitosa para los ladrones.- C.: ¿Qué le dirías al señor Gallardón sobre el fomento de la bicicleta en Madrid?
– No tengo nada que decirle. Yo me adapto a lo que hay. Bueno, lo que más me molesta de Madrid es el aumento de coches diésel. No están hechos para la ciudad y todo el mundo los usa. Son responsables de que el aire sea irrespirable.- C.: ¿Cómo te desenvuelves en la ciudad para limitar riesgos?
– No tengo un comportamiento fijo, ni suelo respetar las normas de tráfico. Voy por donde más me conviene en cada momento, aunque por las aceras procuro mantener distancias suficientes para no asustar a los peatones. Creo que los semáforos no son para las bicis; yo me salto muchos.