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Bicis curiosas del mundo mundial · 30.10.07 por Editorial

Comentarios y pedaladas [3]

· 18.07.07 por Miguel González

Se trata de un triciclo para el transporte de pescado, que presta su servicio en la localidad de Playa del Carmen, en México, a unos 50 km. de Cancún. En la imagen lleva varias barracudas nada más descargarse del barco de pesca, aunque también se utiliza para otros menesteres, como por ejemplo transportar las maletas de los numerosos turistas que visitan la localidad.

La foto está tomada en agosto de 2006 por Rafael Requena Granados.

Magistral de los Santos · 24.01.07 por Ángel Postigo

Esta foto fue tomada en el mes de noviembre en la iglesia Magistral de los Santos Niños de Alcalá de Henares. Claramente, no fue la bicicleta en sí lo que llamó la atención del fotógrafo, sino lo inusual del lugar y la sugerente compañía. A poco que se dejara volar la imaginación, se podría suponer que la dueña (pues no sólo la barra baja da esa pista sino un pañuelo posiblemente femenino atado al manillar) está arrodillada y contrita detrás de una de esas dos puertas rindiendo cuentas de sus pecados ante un señor cura. Sin embargo es muy poco probable, pues en ese momento el templo estaba repleto del público que asistía al concierto de una coral alemana que elevaba con brío cantatas de Bach hacia las bóvedas góticas.

Supongo que la falta de aparcabicis en la plaza cercana llevó a la dueña a meter la bicicleta en la iglesia y formar así esa extraña pareja con el confesionario. No se molestó en candarla, fiada quizás de lo imponente de los muros y el respeto de los feligreses por lo ajeno.

Como en una de las imágenes manipuladas por Carlos Gamo, podemos imaginar cuán práctico sería aprovechar las naves laterales de las iglesias catedrales para colocar aparcabicis. ¡Cuántas se podrían meter! ¡Qué bella imagen! A la espera de que nuestra asociación cree un grupo de trabajo que traslade esta atrevida propuesta a la Conferencia Episcopal, siempre receptiva a las novedades, nos conformaremos con soñar espacios sagrados recorridos por bicicletas silenciosas.

Mejor salir en bici. · 18.10.06 por Editorial

“Mejor salir en bici” (You’re better off by bike), dice el póster que apareció este verano en muchos lugares de Londres. Formaba parte de una campaña del alcalde de la capital, Ken Livingstone, para animar a la gente a desplazarse a pedales. El conocido en los años 80 como Ken el Rojo es un gran defensor del transporte público y también del uso de la bicicleta en la ciudad. Desde que fue elegido en el año 2000, puede presumir de haber duplicado el número de ciclistas, de 59.000 a 119.000 usuarios semanales, gracias principalmente a la inversión de 20 millones de libras este año y 26 el próximo destinados a la seguridad de los ciclistas.

Una de las grandes preocupaciones del alcalde es lo que llama “actuaciones antisociales” de los ciclistas que no siguen las normas de circulación. Después de muchas quejas desde las asociaciones de peatones, decidió que pondría en marcha un sistema de matriculación de bicicletas con el fin de controlar mediante cámaras a los que se saltaran los semáforos o invadieran la acera. “Estoy convencido de que las bicicletas y sus dueños deben estar registrados”, declaró Ken en la radio en el mes de julio. “Cada bicicleta debería tener un número y así podríamos controlar a las que se salten las normas.” ¡Unas declaraciones polémicas! Sus palabras desencadenaron una avalancha de protestas, coordinadas quizás en su mayor parte por la Campaña de Ciclistas de Londres, por lo que el alcalde rectificó señalando que la matriculación sería demasiado cara y, lo que es peor, desanimaría a la gente a usar la bici. “La matriculación masiva sería una solución extrema, dado el coste y la dificultad que conlleva, y no tengo el deseo de poner trabas al crecimiento del uso de la bicicleta”, declaró a finales de agosto. “Aunque la mayoría de los usuarios de la bicicleta respetan las normas, hay una minoría que se comporta de manera irresponsable y no tienen consideración hacia el resto de ciudadanos. Hablo de motoristas que aparcan en los carriles bici o que monopolizan las posiciones avanzadas reservadas a ciclistas en los semáforos, pero también incluyo a los ciclistas que se saltan semáforos y circulan por las aceras.” Ken Livingston concluyó la polémica con el anuncio de una campaña llamada Compartir la Calle para alentar a todos a seguir las reglas.

Bici transformada en eléctrica · 12.07.06 por Igor Gómez

Mi bici lleva un motor eléctrico que va montado en el buje de la rueda delantera, del que sale un cable, que, tras pasar por un regulador, llega hasta el trasportín trasero donde va un bolso con las baterías que lo alimentan.

Es un motor integrado directamente en el buje de la rueda
delantera (tipo HUB) y sin escobillas por lo que
prácticamente no necesita mantenimiento. Tiene unos 400 W de
potencia (aproximadamente 1/2 caballo), pesa unos 6 kilos y en llano puede poner la bici a unos 25 – 30 Km/h sin hacer nada de ruido.

Este tipo de motores ofrece su máximo rendimiento a una determinada velocidad y no tienen cambios, por lo que en pendientes necesitan algo de ayuda de pedaleo y para zonas con pendientes fuertes no son adecuados, aunque hay modelos con menos velocidad punta y más empuje. Lo bueno es que son muy sencillos de instalar y se integran perfectamente en la bici.

Lo compre en forma de kit, la rueda delantera con el motor (sin
cámara ni cubierta), el regulador y acelerador, y el rack trasero
con el bolso. Lo bueno de llevarlo en la rueda delantera es que es
muy fácil de instalar, sólo hay que cambiar la rueda, sujetar el
regulador y poner el trasportín.

Lo compré por Internet en una tienda de EEUU (sin las baterías):

También venden bicis ya hechas en las que el motor suele ir montado en la rueda trasera:

Ciclismourbano

Ecobike

Para controlar el motor llevo una palanquita al lado del puño
derecho que al accionarla con el pulgar lo pone en marcha. Hay bicis que llevan un sensor en los pedales que según el esfuerzo detectado en ellos regulan la potencia del motor, con lo que se consigue una asistencia al pedaleo que se puede desactivar o configurar en varias intensidades.

Utilizo tres baterías de plomo ácido selladas (sin mantenimiento) de 12 V y 7 A/h cada una. En total 36 V y 7 A/h (252 W/h) que con un peso de 8 Kg dan para unos 15 Km sin pedalear y entre 30 y 40 pedaleando. El kit está pensado para montar baterías de 12 A/h que dan entre 20 y 30 Km sin pedalear y enrte 50 y 60 Km con ayuda, pero pesan 13 Kg y preferí ponerlas más pequeñas para disminuir un poco el peso. El bolso en el que van se saca del rack para llevarlas a casa y ponerlas a cargar utilizando un cargador que se enchufa a 220V.

En cuanto a la energía y la “ecología”, lo mejor sería recargar las
baterías con fuentes renovables. Sin embargo, gracias a la buena
eficiencia y a que también se usan las piernas, la energía gastada
por kilómetro es muy inferior a lo que puede gastar un scooter de
gasolina y ya no digamos un coche.

Su mayor desventaja sobre todo es el peso (se añaden a la bici entre 15 y 20 Kg) lo que disminuye la manejabilidad de la bici y hace incómodo subirla al metro o tren.

Comentarios y pedaladas [2]

Engendro con volante · 11.04.06 por José María Barreiro

Imagen de una bicicleta con volante

Al mirar ésta foto me pregunto por las intenciones del padre de este engendro con volante automovilístico.

Me he repasado la historia de la bicicleta para convencerme que la bici es la madre del automóvil y de la motocicleta. Nuestra malmirada bicicleta nació como juguete de barones y herreros. Algunos alemanes con imaginación se dieron cuenta de que podían prescindir del coche de caballos, o mejor del caballo del coche y ahí empezó todo.

Ni en los velocípedos dirigibles, ni en los célérifère, ni en las draisianas, michaulinas o calcorotas, he encontrado nada que se le parezca. Esta barbaridad no debe ser confortable ni práctica. El peso del volante es mayor que el de un manillar. La utilidad del volante reside en ser una palanca a la que se aplica un par de fuerza para hacer girar unas ruedas pesadas. Aquí no hay resistencia al giro, y si se le diera una sola vuelta en marcha, catapultaría al conductor. La única explicación que se me ocurre es que se ha querido rendir un tributo al coche con motor de explosión: ese hijastro de la bicicleta.

Hay que recordar que Gottlieb Daimler (1885) era incapaz de mantener el equilibrio en los velocípedos de entonces y debían parecerle muy lentos y pesados los triciclos o los coches de palanca.
Pero ni siquiera esos primeros automóviles utilizaban volante. Las ruedas eran de bicicleta y al ser ligeras no necesitaban el par de fuerzas para moverlas.

El encanto de lo hortera · 12.01.06 por Un ciclista del mundo mundial

Motoretta G.A.C de los años 70

Esta Motoretta G.A.C de los años 70 ha sido modificada para que resulte aún más hortera si cabe. Es de color bermellón original de G.A.C., con la horquilla estilo moto con sus muelles meramente cosméticos y el asiento corrido con asa trasera. Tiene una potencia artesanal de cerca de medio metro de largo que sostiene un manillar estilo “Verano Azul” totalmente echado hacia atrás, para tener un patético aire de Easy Rider venido a menos. Los puños son de una auténtica Cyclostatic de los primeros modelos, lleva un cubrecadenas realizado completamente a mano en polipropileno de origen incierto. La rueda delantera desmerece un poco, es una moderna Mosquito de BMX aerodinámica de doble pared, pero la trasera es una genuina Schurmann de acero con buje Sachs de tres velocidades internas, una verdadera pieza de colección de hace unos 40 años que se va a estrenar en esta bicicleta, con un piñón hecho a partir de una corona de cassette shimano modificada a mano. El retrovisor es de tipo moto, de los del Hipercor, faltaría más. Si Dios quiere, tendrá hasta matrícula.

Ah, como no podía ser de otra forma, el neumático trasero es un
monstruoso “donut” de BMX (el original de Motoretta) y el delantero uno de paseo, estrechito. El alumbrado está confiado a un foco delantero de 12 LEDs absolutamente espectacular y un piloto trasero de pilas (el peor modelo de Zéfal) con un soporte hecho de trozos de cámara vieja (y pinchada).

Peculiar no se si será, pero hortera es un rato. Es MUY hortera, tan
sumamente hortera que hasta resulta bella, o entrañable, o neo-retro, o cualquier cosa. En cuanto termine los últimos retoques de pintura para ocultar arañazos (a brocha, por supuesto) la probaré, igual hasta resulta práctica para ciudad. O no.

Comentarios y pedaladas [4]