Compañías
aéreas
Aunque tienes derecho
a llevar 20 kg de equipaje, cada compañía tiene
su propia política con respecto a la bicicleta.
Por eso, antes de comprar los billetes, pregunta directamente
a la compañía aérea al respecto. En la
mayoría, te exigirán, o bien una caja de cartón
(que a veces ellos mismos te proporcionan por unas viles monedas),
o bien, que embales la bicicleta como puedas (un método
útil y económico lo encontrarás en la
revista Sin Prisas, nº 25).
Será imprescindible en
todas las compañías, desinflar las dos ruedas
para evitar reventones debido a la diferencia de presión
en la bodega de equipajes, además de quitar ambos pedales.
Tienes que tener en cuenta los
posibles golpes que recibirá la bici en el traslado
del aeropuerto al avión y viceversa. Sorpresas desagradables:
te pueden abrir el embalaje y llevarse elementos sueltos,
romperte radios, extraviarse esos tornillos insustituibles
que andaban algo sueltos... pero nada será comparable
a la pérdida de tu bici. Ponle todo tipo de identificaciones
para lograr una rápida identificación.
Lo más divertido en el
destino, será ver tu bicicleta en la cinta transportadora.
Causará admiración y alguna sonrisa en el resto
del pasaje. |